El nombre de tu marca es, quizás, la decisión más importante y duradera que tomarás en tu viaje como emprendedor. Es la primera impresión, la palabra que tus clientes recordarán y la base sobre la cual construirás toda tu identidad. Un buen nombre puede impulsar tu negocio, mientras que uno malo puede ser un lastre.
Pero un nombre no solo debe ser bonito o pegadizo. Debe cumplir con un requisito fundamental: ser legalmente registrable. De nada sirve enamorarse de un nombre si el IMPI lo va a rechazar. Aquí te damos 7 claves para un proceso de «naming» exitoso.
- Busca la Distinción, no la Descripción: El error #1 es elegir un nombre que simplemente describe lo que haces (ej: «Ropa Bonita»). La ley prohíbe registrar términos genéricos. Busca nombres sugerentes, evocativos o abstractos. Piensa en Amazon, Nike o Starbucks. No describen el producto, crean un universo.
- Fácil de Recordar y Pronunciar: Si tus clientes no pueden recordar tu nombre, escribirlo en Google o decírselo a un amigo, tienes un problema. Apuesta por la simplicidad. Nombres cortos y sonoros suelen ser más efectivos.
- Verifica la Disponibilidad Digital: Antes de enamorarte, haz una búsqueda rápida. ¿Está libre el dominio .com o .com.mx? ¿Y los nombres de usuario en las redes sociales clave para tu negocio? Encontrar un ecosistema digital disponible es crucial.
- Piensa a Futuro: No elijas un nombre que te limite. Si llamas a tu negocio «Postres de Guadalajara» y en el futuro quieres vender en todo México o añadir platillos salados, el nombre se quedará corto. Busca un nombre que pueda crecer contigo.
- Evita las Connotaciones Negativas: Investiga si la palabra que elegiste tiene algún doble sentido, significado negativo en otros idiomas o alguna asociación cultural desafortunada.
- Sé Original (Pero no Demasiado Raro): Crear una palabra nueva (Kodak, Xerox) puede ser una gran estrategia para asegurar la originalidad. Sin embargo, evita combinaciones de letras impronunciables o que parezcan un error tipográfico.
- Realiza un Análisis de Viabilidad Profesional (El Paso Clave): Una vez que tengas una lista corta de 2 o 3 nombres que te encantan, detente. No imprimas tarjetas ni compres el dominio todavía. Este es el momento de realizar un Estudio de Viabilidad de marca profesional. Un experto analizará si esos nombres son realmente registrables, buscando conflictos fonéticos y legales que tú no puedes ver.
Elegir un nombre es un proceso creativo, pero validarlo es un proceso técnico y legal.
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