Has logrado registrar tu marca. Tienes el título del IMPI en tus manos y sientes que tu activo más importante está seguro en una bóveda. Pero, cuidado. El registro de marca no es un derecho absoluto y perpetuo. Existen «amenazas silenciosas» que, si se ignoran, pueden hacer que pierdas todos tus derechos, incluso con el título en tu poder.
Conocer estas amenazas es fundamental para una gestión de marca proactiva y para asegurar que tu protección se mantenga sólida a lo largo del tiempo.
Amenaza 1: La Falta de Uso (La Caducidad)
La ley es clara: una marca se concede para ser usada. Si registras una marca y no la utilizas de manera ininterrumpida por tres años consecutivos en los productos o servicios para los que la protegiste, tu registro se vuelve vulnerable.
Cualquier tercero con interés puede iniciar un procedimiento de declaración administrativa de caducidad. Si no puedes demostrar el uso real y efectivo de tu marca durante ese periodo, el IMPI declarará la caducidad y tu registro será cancelado.
Amenaza 2: La Falta de Renovación
Este es el error más común. Tu registro de marca tiene una vigencia de 10 años. Si olvidas solicitar la renovación en el plazo que marca la ley (seis meses antes y seis meses después del vencimiento), el registro caduca automáticamente. No hay segundas oportunidades. Pierdes la marca y, si quieres recuperarla, deberás iniciar el proceso desde cero, rezando para que nadie más la haya registrado en el interín.
Amenaza 3: La Vulgarización (La Muerte por Éxito)
Esta es la amenaza más irónica y peligrosa. Ocurre cuando tu marca se vuelve tan exitosa y popular que la gente empieza a usarla como el nombre genérico del producto. Piensa en Kleenex (para pañuelos desechables), Diurex (para cinta adhesiva) o Thermos (para termos).
Cuando una marca se «vulgariza», corre el riesgo de perder su capacidad distintiva. Si no tomas acciones para defenderla y recordar al público que es una marca registrada (®) y no un sustantivo común, un competidor podría argumentar en un juicio que tu marca se ha convertido en un término genérico y solicitar su cancelación.
¿Cómo Protegerte?
- Usa tu Marca: Utilízala constantemente en tus productos, publicidad y comunicaciones.
- Vigila tus Plazos: Lleva un control estricto de tus fechas de Declaración de Uso y Renovación.
- Defiende tu Marca: Usa siempre el símbolo ® y corrige a quienes usen tu marca como un término genérico.
La gestión de una marca no termina con el registro. Es un compromiso continuo.
Nosotros podemos ayudarte a gestionar el ciclo de vida completo de tu marca, desde el registro hasta las renovaciones y la vigilancia. Contáctanos y asegura la protección a largo plazo de tu negocio.

